El Reino Unido, como potencia subsidiaria de EEUU después de la Segunda Guerra Mundial, fue uno de los países más prohibicionistas de Occidente. Sus vínculos culturales y religiosos compartidos son suelo fértil para el afán restrictivo y punitivo. Casi cien años después, las cosas parecen estar cambiando a ambos lados del Atlántico.

Desde finales de 2018, el cannabis medicinal es legal en el Reino Unido. Esto se debe, en buena medida, al esfuerzo de dos familias de niños afectados por casos severos de epilepsia. Los allegados de Alfie Dingley y Billy Caldwell pasaron por un calvario médico y judicial para conseguir alivio efectivo. La madre de Billy llegó a viajar a Canadá para conseguirle a su hijo aceite de cannabis. Este remedio no solo es adecuado, sino que no tiene los horribles efectos secundarios de la medicación habitual.

Con este precedente, un año después se pone en marcha el Proyecto Veinte21 (Project Twenty21). Esta iniciativa es el estudio sobre cannabis medicinal de más envergadura en toda la Unión Europea, aunque el Reino Unido ya no forme parte. Pretende sentar un precedente sólido en la investigación del cannabis prescrito. Para tal fin, el proyecto reúne seis patologías susceptibles de tratarse con algún derivado de la planta:

  • Epilepsia
  • Esclerosis múltiple
  • Síndrome de Tourette
  • Dolor crónico
  • Ansiedad
  • Trastorno de Estrés Postraumático
  • Abuso de sustancias

Para optar a tratamiento con cannabis medicinal en el Reino Unido, los ciudadanos deben rellenar un formulario, establecer una cita médica y firmar una serie de documentación de cara a justificarse legalmente. Antes de ser medicados, los pacientes atraviesan una serie de entrevistas y exámenes que determinan su idoneidad para medicarse con cannabis. Si pasan, deberán someterse a seguimiento cada tres meses.

El principal escollo para obtener este tipo de tratamiento es el coste.

El dinero: principal obstáculo para los pacientes

Quienes quieran obtener cannabis prescrito deberán abonar los importes de las consultas, exámenes y, finalmente, del producto recibido. Este último es bastante caro en sí mismo. El aceite de CBD, de acuerdo con su tamaño y concentración, alcanza inversiones de 100 euros semanales. Si los síntomas requieren dosis más altas el precio también se dispara.

Para los usuarios del Reino Unido, estas 72 libras semanales se suman a gastos de consultas que ascienden a las 200 libras. Si bien las consultas sucesivas son más accesibles, las personas de bajos recursos no pueden ni siquiera plantearse acceder a los beneficios medicinales del cannabis. Simple y llanamente porque no pueden pagarlos.

Lo que se sabe hasta ahora del cannabis medicinal en el Reino Unido

Como parte de la iniciativa, publican en la página web DrugScience.org una actualización trimestral de los datos. Esta busca precisar qué tipo de productos son los más recetados, qué género predomina entre los pacientes, qué compuestos activos utilizan y para qué dolencia. Los resultados preliminares del mes de mayo arrojan alguna data interesante:

Fuente: Drugscience.org.uk
  • El estudio ya cuenta con 901 sujetos, de los cuales el 68% son hombres, con un rango de edad de entre 19 y 78 años.

  • La forma prescrita se divide en aceites y flores. En los aceites predomina el CBD pero con un importante balance de THC. En las flores, por otra parte, el THC es el indiscutido compuesto activo El 61.6% de las muestras se orientan a esta molécula psicoactiva, que se encuentra en plantas predominantemente sativas.

  • Más de un 80% de los pacientes del registro solicitan el cannabis para tratar ansiedad o dolor crónico. El 9.2% para Trastorno de Estrés Postraumático y un 4% para esclerosis múltiple.

  • Algunos testimonios son prometedores. Incluso contradicen la idea del costo excesivo, puesto que existen enfermedades graves, susceptibles de aliviarse con cannabis, requieren medicamentos impagables:

El cannabis transformó mi vida. De a duras penas sobrevivir en una pesadilla brumosa y dolorosa inducida por fármacos, a prosperar y vivir a la vez que puedo disfrutar del sueño, la calidad de vida y de mis hijos.

Mi ansiedad, ahora que estoy legal, es mucho mejor solo por eso. Estoy ahorrando dinero y puedo vivir una vida sin tener que elegir entre medicación o comida. Es simplemente asombroso.

Anónimos, para Project21.

Así, el Reino Unido se coloca a la vanguardia del cannabis medicinal y genera evidencia científica pionera en el rubro. Ya tarda el resto de Europa en ponerse a la par.

Un comentario sobre “Proyecto Veinte21, el cannabis medicinal toma fuerza en el Reino Unido”

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