El estado de Nueva Inglaterra permite el consumo recreativo de cannabis desde 2018. Algunos negocios modélicos, como los dispensarios New Dia, ponen de manifiesto la importancia de reinvertir en la comunidad derredor.

Ross Bradshaw de dispensarios new dia

Algunos lo llaman empoderamiento económico. Otros, sentido común. Ross Bradshaw afirma al respecto que “giving back is not even a question”, en alusión a su esfuerzo por reinvertir en la comunidad los ingresos de su dispensario.

Para ser exactos, afirma que los primeros 5000$ de beneficio que obtenga serán donados a una organización comunitaria.

No es casualidad. El establecimiento que ahora regentan antes era una cafetería, donde Bradshaw y su padre acudían a desayunar. No se trata de un gigante trasnacional, sino de un vecino del barrio.  El bar de toda la vida, donde compartía lecciones de vida con su padre, es ahora el dispensario de ambos.

Es un giro de los acontecimientos digno de un guion. “¿Quién diría que 20 años después él y yo estamos aquí, construyendo un dispensario?” En el sentido estricto de la palabra. Prescindieron de arquitectos y diseñadores en la búsqueda de un espacio diáfano y adaptable.

El nombre de los dispensarios New Dia no es en balde. Por una parte, se trata sin lugar a dudas, de un nuevo día, una nueva página en la historia de los psicoactivos. También es un nuevo día para la industria del cannabis. Las empresas venideras deberán seguir el modelo de Ross para ser un negocio integrado en la comunidad, enfocado en resarcir la guerra contra las drogas.

Reparar el daño a sus víctimas no es solo canalizar fondos públicos, sino hacerlos beneficiarios directos de los empleos y los dividendos. En ese sentido, DIA es también un acrónimo para “Diversidad en Acción”. Un tejido empresarial de esta naturaleza es clave para cualquier regulación.

En palabras del mismo Ross: “Yo construí este negocio para poder hacer eso y nadie puede decirme lo contrario”. Es decir, un negocio que desde su inicio tiene la manifiesta intención de mejorar la situación de sus vecinos, empobrecidos por la pandemia y la criminalización.

La diversidad en acción es también cooperación. Los dispensarios New Dia anunciaron que cooperarán con Freshly Baked, una pequeña empresa regentada por un veterano de color y su esposa. Se especializan en gomitas infusionadas con THC. Su objetivo es, sobre todo, ayudar a veteranos de guerra a lidiar con el TEPT (PTSD en inglés).

Una persona con arraigo en su comunidad; una intención empoderante y un enfoque cooperativo son los pilares de empresas cannábicas deseables para el nuevo mercado regulado. La regularización vertical, centrada en empresas farmacéuticas o trasnacionales, es deleznable. El dinero del cannabis debe ir a quien más lo necesita.

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