Quizás beber el jugo de una flor nos resulte extraño e incluso desagradable. Sin embargo, las hojas, cogollos y partes superiores de la planta tienen un potencial para la alimentación humana que vale la pena aprovechar con un delicioso jugo de cannabis.

El uso del cáñamo como alimento está muy extendido en todo el planeta, tanto para animales como para seres humanos. Ya sea en forma de proteína de cáñamo, aceite o semillas, los alimentos que incorporan cannabis en su preparación son innumerables. Esto no quiere decir que sean psicoactivos. La presencia de cannabinoides no implica colocón, pero sí reviste variados beneficios para la salud.

Obtener jugo de cannabis es una tarea ardua, que requiere grandes cantidades de hojas y/o cogollos para obtener una cantidad aceptable de líquido. El contenido recomendado está en torno de quince hojas grandes y dos cogollos portentosos para obtener una ración de jugo diaria. Será un potenciador de energía fantástico para empezar tu día.

El sabor, como es de esperar, será herbáceo, fresco, con toques dulces y picantes, pues los terpenos de la planta le conferirán un gusto distintivo. Gracias a esto, también puede actuar como un potenciador de sabor.

Umami gracias al jugo de cannabis

Una cualidad casi desconocida del zumo de la planta es su potencial como saborizante. Gracias a su variedad de terpenos y compuestos aromáticos, el cannabis puede sustituir buena parte de la sal y el azúcar en los productos alimenticios. Del cáñamo pueden extraerse materias liofilizadas y mezclarse con sal, para hacer sal de cáñamo. También es posible extraer melaza de cáñamo y emplearlo como sustituto del azúcar.

Los potenciales alimenticios y saborizantes del zumo de cannabis saltan al paladar de la mano de platillos como la sopa siemieniotka, popular en Polonia y el noroeste de Europa durante las festividades navideñas, o el bhang, propio de la India y asociado a un uso ritual y espiritual, por su potencial embriagante.

El sabor del cáñamo, por su parentesco con el lúpulo, es ideal para elaborar cerveza y bebidas malteadas. También es un complemento ideal para otras bebidas, como tés helado y zumos de fruta.

Tres elementos a tener en cuenta para elegir o preparar tu zumo

  • Siempre, prensado en frío. Al igual que el aceite de oliva o los zumos de fruta, si la temperatura aumenta el líquido perderá propiedades. Asegúrate de que lo que compres te garantice que fue prensado en frío y solo a través de procedimientos mecánicos. A lo sumo, las hojas de cannabis pueden remojarse algunos minutos antes para facilitar su procesamiento
  • Congelados, mejor que pasteurizados. El proceso de pasteurización destruye la mayor parte de las enzimas y compuestos activos del líquido. La congelación rápida o el tratamiento por alta presión también son alternativas que conservarán intactas las propiedades organolépticas de tu jugo de cannabis
hojas para jugo de cannabis
  • Hojas cubiertas, partes superiores y cogollos grandes. Las hojas del exterior no solo están más expuestas a los insectos y contaminantes del medio, sino que también son las que mantienen a la planta absorbiendo luz solar para crecer y fortalecerse. Por esto, es preferible utilizar las hojas del interior de la planta, las partes superiores y los cogollos más (literalmente) jugosos.
  • Extraer hasta la última gota. Dado que es necesario gran cantidad de materia para obtener el zumo, lo más recomendable es volver a pasar por el exprimidor la materia resultante, con el fin de extraer hasta la última gota.

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