John Fetterman y la importancia de las banderas

Las banderas tienen un valor que se circunscribe a lo simbólico. Son, en realidad, simples trozos de tela pintada. Pero pueden llegar a desencadenar terremotos legales, agrias confrontaciones y afrentas agresivas. La exhibición de una bandera franquista o una bandera confederada reviste, por sí misma, una fuerte connotación fascista o racista. 

Al mismo tiempo, la ausencia de banderas implica silencio. Sumisión. Ausencia. Las banderas que no se ondean se pretenden invisibilizar, privarlas de su valor simbólico: el sencillo acto de exhibirlas libre y ostentosamente. 

John Fetterman es consciente de la necesidad de ciertas banderas. El pasado 27 de enero, este vicegobernador de Pensilvania enarboló, en un balcón del capitolio estatal, la bandera LGBTIQ+,  junto con una bandera negra con una hoja de cannabis impresa

Esto sucedió luego de que algunos miembros del Partido Republicano ordenarán la retirada de las mismas banderas de una ventana del edificio. La ventana de la oficina del vicegobernador Fetterman

Ni corto ni perezoso, recuperó sus banderas y las colocó en un lugar aún más visible: el balcón del Capitolio mismo. 

En un gesto desafiante, el político norteamericano subió en Twitter fotos del balcón antes y después de sus banderas. Su argumentario se resume a la búsqueda de protección equitativa para las personas LGBTQI+ y al acceso legal del cannabis para todos los pensilvanos 

(Sí, a nosotros también nos hace gracia pronunciar “pensilvanos”, suena a orden religiosa).

John Fetterman es muy enfático en sus premisas, como declaró a Marijuana Moment

No debería ser de este modo. Estas no son materias controversiales. Son cosas fundamentalmente americanas. Tiene que ver con la libertad, con el individuo. Son trabajos, es ganancia

Este enfoque pragmático y mordaz se ha vuelto su impronta a la hora de hacer política, matizado (o amplificado quizás) por su aspecto de futbolista, su formación en políticas públicas en la Universidad de Harvard y su cara de hombre rudo. 

Desde que hace carrera como servidor público, se ha enmarcado en el ala progresista demócrata. En ese sentido, pone el acento en la promoción de igualdad de derechos LGBTIQ+, la flexibilización de políticas migratorias y, por supuesto, la legalización del cannabis

Con gestos de este tipo, Fetterman nos recuerda lo importante que puede ser ondear de forma libre un trozo de tela que envuelve una idea. Una idea poderosísima, no solo por su capacidad reivindicadora, sino también porque puede molestar mucho a los retrógrados y lelos que se resisten a mirar el nuevo mundo con nuevos ojos.

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