Gales es una de las naciones que compone el Reino Unido. Comparte la Isla de Gran Bretaña con Inglaterra, y tiene frontera costera con la Isla de Irlanda. El autocultivo en Gales está prohibido bajo la “Misuse of Drugs Act” de 1971. Cualquiera que sea hallado en posesión de plantas de cannabis puede ser encarcelado hasta 14 años, porque directamente se presume tráfico.

Esto no deja de ser absurdo, míresele desde donde se mire. Por sembrar una planta puedes terminar encarcelado, aislado de la sociedad y con la estampa de criminal grabada para siempre en tus antecedentes. El ridículo de ilegalizar el cultivo no pasa desapercibido para muchos galeses, que prefieren saltarse la legislación y autocultivar. 

Como reseña Wales Online, los cultivadores de cannabis se asocian en torno a uno de los tantos Clubes Cannábicos del Reino Unido. Dylan, un aficionado horticultor de nombre ficticio, cuenta a ese medio que el nombre de su club es “Cardiff Cannabis Cafe”, que toma su nombre de la capital galesa. En él confluyen 11 miembros de variopinto origen profesional. 

Todos ponen de relieve que el consumidor habitual es, no solo funcional, sino que puede perfectamente desempeñar una actividad profesional, paralelo a su feliz cultivo. Estima que hay otros 12 clubes de cannabis similares, con número de miembros variable, que practican el autocultivo en Gales

Dylan ante todo es un horticultor. Para él, sus plantas son una parte de su vida que le genera una profunda satisfacción. “Obtengo más placer de cultivarla que lo que obtengo por consumirla, 100%”. Eso a pesar de llevar alrededor de 30 años fumando cannabis.  

dispensario cannabis

Otros, como Thomas, el ficticio Thomas, usan el cannabis para tratar sus dolencias. Declara haber sido diagnosticado con epilepsia cuando era adulto, para lo que inició un tratamiento convencional. Años después, el costo de su tratamiento ascendía tanto como sus ataques. 

Fue entonces cuando decidió probar algo más verde y empezó a agrupar gente en torno a su iniciativa. 

Luego de celebrar algunas reuniones mensuales en un café, hoy día cuentan con 35 asociados en su club de cannabis. Además de cultivar y compartir información, trabajan de la mano con Arfon Jones. Este peculiar político es el Comisionado de Policía y Crimen para el Norte de Gales. De tradición laborista y pro-LGBT, su portada de Twitter fue un cuestionamiento abierto a la “Misuse of Drugs Act”. 

dispensario cannabis

Pero no sólo eso, también hace alusión al potencial desperdiciado de la planta y al daño que ha causado en comunidades marginales. Es frontal en señalar los fracasos de la prohibición y elucubrar alternativas. 

Thomas no pierde tiempo en señalar que “si en Irlanda del Norte ya están cosechando cáñamo, ¿por qué nosotros no podemos?”. Pero no es sólo Irlanda, es todo el mundo.

La geopolítica apunta a que Reino Unido, aliado tradicional de EEUU en materia de drogas, se plantea regularizar el consumo de cannabis tanto o más que su homólogo transatlántico. Veremos quién llega primero a la industrialización cannábica.  

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Un comentario sobre “El autocultivo en Gales florece, contra todo pronóstico”

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