Zimbawe y Malawi, dos de los principales productores de África, piensan dejar atrás un cultivo obsoleto y poco rentable. En ese sentido, algunas iniciativas gubernamentales, junto con la apertura legal correspondiente, sugieren plantar cannabis para reflotar el sector agrícola. La OMS desaconseja el cultivo de tabaco y señala su baja rentabilidad. Sobre todo para países en vías de desarrollo.

La demanda de tabaco mundial está a la baja. Ni siquiera un gigante consumidor como China es suficiente para aumentar el mercado. Los ratios de consumo en Occidente caen a mínimos históricos, sobre todo tras la pandemia, que hizo apreciar de nuevo la salud respiratoria. Algunos países de África, como Malaui y Zimbabue, fían gran parte de sus exportaciones a este cultivo. Sin embargo, las pequeñas productoras tienen serias dificultades para acceder a la maquinaria y las tierras necesarias.

Alrededor del 60% de los países han experimentado una disminución del consumo de tabaco desde 2010.

OMS, Informe sobre las tendencias mundiales del consumo de tabaco 2019.

Con este panorama, los líderes del continente están buscando soluciones a su dependencia de un cultivo que, a todas luces, dejará de ser relevante. Algunos, entre ellos el presidente de Malawi Lazarus Chakwera, señalan al cannabis como sustituto. Se enmarca dentro de su plan para reactivar el sector agrícola de cara a 2030.

“Claramente necesitamos diversificar y crecer otros cultivos, como el cannabis, que fue legalizado el pasado año para uso médico e industrial”

Presidente Chakwera, en su discurso de estado de la nación

Malawi no es el único país relajando o reconsiderando la prohibición del cannabis. El potencial climático de grandes extensiones de África es idóneo para la planta. Este cultivo requiere poco suelo, fertilizantes, pesticidas y mano de obra.

Zimbabue, el cannabis supera al tabaco

En este otro país surafricano, la legalización del cannabis en 2019 supuso un hito para su producción agrícola. Para el próximo año esperan 1.25 billones de dólares en ingresos. Desde el pasado 12 de mayo, el Estado ya no tiene que participar de forma obligatoria en las inversiones en cannabis. Asimismo, ya no es necesaria una autorización expresa.

“Los inversores pueden tener 100% de propiedad en sus inversiones y localizar instalaciones en cualquier parte del país, sin prescripción.”

Douglas Munatsi, jefe ejecutivo de la Agencia para la Inversión y Desarrollo.

En esencia, esto permite la inversión extranjera y la expatriación de capitales. Hasta ahora, los inversores sólo podían quedarse el 60% de sus ingresos, dependiendo de si la empresa exportaba un producto terminado o la materia prima. Las empresas que transforman el cultivo generan más puestos de trabajo, más ingresos para la población y la administración.

El país otorgó 50 licencias para inversores extranjeros desde 2019. Dos años más tarde, se espera que las exportaciones de cannabis superen a las de tabaco. Esto abre la puerta a un mercado africano de cannabis. Sin embargo, solo si se exportan productos terminados la población se verá beneficiada.

La agricultura tecnificada y la industria cannábica repercutirán de forma positiva en la vida de los y las africanas. De otro modo, será una materia prima más. Al igual que el petróleo, el tabaco o los diamantes, son pan para hoy y hambre para mañana.

Un comentario sobre “África se plantea sustituir el tabaco por cannabis”

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